
Puente sobre el río Nora
18ª JORNADA
Lunes, 19 de junio de
2006
Oviedo – Grado (San Juan de Villapañada)
Parcial
El Camino Primitivo
Cuando a las 07:00 horas salimos del Hostal en busca de un bar donde poder desayunar, el cielo está completamente entoldado y cae un orbayo que hace preciso enfundarse el impermeable. Por la calle Melquíades Alvarez vamos a enlazar con el Camino señalizado con vieiras empotradas en las aceras de la calle Uría, arteria principal del Oviedo moderno, que cruzamos siguiendo por la calle Independencia. En una de las bocacalles encontramos un bar abierto así que a desayunar como toca. Por lo menos hoy vamos a poder calentar el cuerpo que falta le hace. El ambiente húmedo y frío lo hace preciso.
Al final de la calle
Independencia se desemboca en la amplia avenida del Ingeniero Marquina que tomamos a la izquierda en dirección a
Pasada
Después de atravesar por
San Lázaro de Paniceras y Los Campos, la señalización
nos dirige por un desvío a la derecha, pasando por unos pastos donde unos
caballos se acercan a saludarnos. Complacidos por el recibimiento les damos
de comer unas hierbas. Poco después llegamos a
|
“CONTASE QUE O INFELIZ MORTAL QUE PROFANE UN CRUCEIRO OU METE A UNLLA NO “PETO DAS ANIMAS” ANDARA DESPOIS DE MORTO A VAGAR DE NOITE POLO SITIO EN QUE COMETEN O PECADO BUSCANDO ALGUN PARENTE OU AMIGO QUE QUEIRA TROCAR EN BEN O MAL QUE FIXO POIS INTREMENTRAS NON DEVOLVA O QUE ROUBOU E NON AMAÑE O QUE DESFIXO NON TERA ACOUGO NA MORTE “ |
![]() |
Al llegar a
![]() |
|
Bosque encantado
|
Al final de la localidad de Gallegos se toma una desviación debidamente señalizada con un mojón que nos introduce en otro de los bosques encantados del Camino “El Castañéu del Soldáu”. Frondosos castaños amparan un sotobosque cubierto de grandes helechos. El trino de los pájaros y el susurro del fluir de las aguas por el cercano río ponen el contrapunto a tan paradisíaco lugar. Antolín y compañía se han quedado rezagados así que caminamos solos en silencio para no turbar el ambiente de paz que irradia el bosque. Un paisaje inolvidable.
El bosque termina en una
pista semi-asfaltada que en fuerte repecho alcanza de
nuevo la carretera y unos metros mas adelante el Alto del Escamplero
donde llegamos sudando la camiseta. Son las 10:05 horas. Desde Oviedo han sido
Mientras nos tomamos unos estupendos bocadillos aparecen Antolín y compañía con los que compartimos el almuerzo y nos hacemos las fotos de rigor. Después de reponer energías reanudamos el Camino dejando a los ovetenses que tranquilamente hagan lo propio.
![]() |
|
Puentecillo en el "Castañeu
del Soldao"
|
Por diversas pistas llegamos
a Taraniello donde retomamos la carretera hasta
llegar a Valsera. Atravesando el pueblo, una pista
asfaltada que sale a la derecha, nos conduce a
Medio kilómetro pasada
la capilla, se toma un camino a la derecha que desciende hasta el valle de Ardaja y las casas de
Tras cruzar el río Soto
entre hermosos parajes. Juan se adelanta. En compañía de Pepe seguimos las
indicaciones alternando sendas y pistas entre huertas. En una bifurcación nos
equivocamos y vamos a salir a una presa sobre el río Nalón. Menos mal que solo
han sido unos
![]() |
|
Campiña
|
Llegamos a Peñaflor a la altura de su Iglesia dedicada a San Juan desviándonos a la derecha para atravesar el pueblo que tiene un encanto especial. Hórreos y paneras se alternan con bonitas casas muy lucidas con plantas de flores en balcones y entradas de las viviendas.
Una vez se sale de Peñaflor y ya con Grado a la vista, se camina por una pista entre huertos donde los aldeanos y sobretodo las mujeres se alternan en las faenas del campo de la rica vega del valle.
Después de unos
Hay que atravesar todo
el dilatado pueblo (unos
![]() |
![]() |
|
|
Puente sobre el Río Nalón
(Peñaflor)
|
Paneras en Peñaflor
|
Después de una buena comida y de reposarla un rato, reanudamos el Camino en busca del Albergue de San Juan de Villapañada. Según Juan queda a unos dos kilómetros y medio.
Salimos de Grado por el
Barrio de
![]() |
|
Albergue de S. Juan de Villapañada
|
La cuesta se ha suavizado
bastante pasando por el cementerio que teníamos a la vista desde hace bastante
rato, llegando al albergue que se encuentra ubicado junto a la iglesia en
las antiguas escuelas. Está cerrado y el Sr. Leopoldo que tiene las llaves
no se encuentra en su casa frente al albergue. Hay que esperar sentados ante
una mesa que se halla en el exterior. La tarde se ha vuelto soleada y da gusto
admirar el panorama que se divisa desde este balcón privilegiado. Al final
han sido desde la salida de Grado
Después de un buen rato,
aparece el Sr. Leopoldo que se muestra muy quisquilloso a la hora de sellar las
credenciales. Incluso hay que enseñarle el carné de identidad. Además –nos
dice- tenéis que rellenar esta ficha. -Es que hay que andar con pies de plomo
–agrega- no me fío de nadie. Han llegado a pasar por aquí hasta fugados de la
justicia haciéndose pasar por peregrinos teniendo que intervenir
El albergue justo para dormir pues se encuentra muy abandonado. Nos llama la atención la meticulosidad con que se muestra el Sr. Leopoldo con la admisión de peregrinos y lo poco que se preocupa del Albergue.
Mientras nos aseamos y nos cambiamos de ropa aparecen los ovetenses que después de sellar las credenciales vuelven en coche a Oviedo a dormir para reanudar mañana el Camino desde aquí. También aparecen una pareja francesa que empezaron el Camino en Bayona y tres jóvenes de Oviedo que en su primera etapa ya vienen con ampollas. Al verles recuerdo que en algún momento lo pasé bastante mal con la que me salió. Ya lo había hasta olvidado.
En la cocina no hay nada de nada. Ni un simple cazo o sartén. Habrá que salir en busca de por lo menos una lechuga para hacer una ensalada y engañar al estómago. Nos la vende una paisana que la coge de su huerta quien nos proporciona también un poco de vinagreta para aderezarla. Al Sr. Leopoldo le compramos unos plátanos y la bebida. Por lo menos no nos acostaremos sin tomar algo.
Mientras Pepe prepara la ensalada contemplo desde el exterior el hermoso valle donde se asienta la población de Grado, solo enturbiada por las cicatrices abiertas por las obras de la autovía. Me congratulo de estar tan bien de fuerzas y que los pies, casi estén como en la primera etapa.
Mientras nos comemos la ensalada barajamos la posibilidad de doblar mañana la etapa para llegar a Tineo. Ya veremos.
Una vez que se pone el sol, la temperatura desciende bastante y además el cielo se está cubriendo de niebla. Como por estos contornos hay poco que ver, lo mejor es enchufarme el respirador y a dormir.
Buenas noches y hasta mañana.