24ª Jornada
Jueves, 21 de abril de
2005
Hontanas-Boadilla del Camino
Parcial
El día amanece muy
gris. ¿Será posible que desde Zaragoza no haya tenido ningún día bueno de
verdad? Me dirijo al bar del nuevo Albergue donde
me atiende la dueña sirviéndome un desayuno castellano preparado con mucho
esmero. Pensar que ayer el marido se empeñaba en que se quedase Chris unos días para darle unas lecciones básicas de inglés.
Como si no tuviera otra cosa que hacer. A pesar de todo, son muy buena gente.
A las ocho y media
ya me encuentro saliendo de Hontanas. Chris y Jordi ya deben ir
bastante adelantados. En lugar de seguir la señalización que te obliga a dar un
rodeo, sigo por la carretera que además de no tener apenas tráfico, se puede ir
por los lados sin pisar el asfalto bajo la fila de árboles que la flanquean, en
una palabra, se camina muy bien por ella. Al final el camino señalizado
converge mas adelante con la carretera que ya no se deja hasta llegar a Castrogeriz.
Antes he pasado bajo el arco del Convento de San Antón. Las ruinas del mismo
siempre te sobrecogen. ¡Cuánta historia entre ellas!
A las diez y cuarto me encuentro en Castrogeriz buscando una tienda para comprar algo de queso y fruta para almorzar. En la que hace Resti y hospitaleros su compra se halla abierta. Encuentro al hospitalero de turno, un argentino a quien le pregunto por Resti a quien no quisiera irme sin saludar. Debe estar en el Refugio –me dice. Hacia allí me dirijo pero está cerrado y no contesta nadie. Aparece el hospitalero que me informa que debe haber ido de Bancos que hace unos momentos estaba ahí. Bueno –le digo- si haces el favor le das recuerdos de mi parte. Dile que soy su amigo Mario de Castellón.
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Alto
de Mostelares
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Salgo del pueblo
enfilando la fuerte subida al Mostelares. Menos mal
que no llueve y que corre una brisa bastante fresca. Así que emprendo la subida
con determinación por una pista que se ve muy mejorada llegando al alto sin
grandes problemas pero resoplando. Lo peor de esta cuesta son unos repechos al
principio de la subida. Menos mal que el tiempo me permite contemplar en toda
su extensión el fértil valle de Castrogeriz.
Sigue un tramo de
unos dos kilómetros de páramo para a continuación descender por la vertiente
opuesta por una pista con pronunciada pendiente. Campos de cereal por doquier
llamando la atención su intenso verdor. Unos agricultores sobre tractores
parece que están esparciendo abono por los trigales. Son curiosos los fragmentos
de espuma que se ven entre el cereal y en la pista adonde el viento los ha
llevado. La curiosidad me hace preguntar a una pareja lugareña que llega en
sentido contrario. Resulta que son marcas que se hacen para saber hasta donde
se ha abonado. Se hace interminable alcanzar
Con el estómago satisfecho,
prosigo mi Camino. La pista enlaza con una carretera local que discurre a
lo largo del valle del río Pisuerga. Poco después
se deja para enfilar por una pista
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Puente
Fitero
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Tras
pasar el Puente Fitero entro en Tierra de Campos
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A las dos y pico reanudo
el Camino. Atravesando la localidad de Itero de
Andamos un rato en
compañía comentando las casualidades que se dan en el Camino, pero yo marcho
un poco más deprisa y las dejo a su aire. Muy contentas van a rendir etapa
en Frómista. BUEN CAMINO amigas!!
A las cuatro estoy
entrando en Boadilla del Camino en busca del Albergue
privado “En el Camino”. Madre e hijo me hacen un buen recibimiento. Puedo
elegir litera y asearme con tranquilidad. Al poco rato van apareciendo
peregrinos conocidos, el inglés Chris, el gerundense Jordi, el portugués Pedro, un italiano al que apodan
“romano”, una muchachita suiza Catherina que camina
con una compañera y en fin otros desconocidos que llenan el albergue en unos
momentos.
La temperatura
ambiental ha subido. Se está de maravilla en la terraza rodeado del hermoso
jardín del albergue. Por encima del muro asoma la parte alta del rollo
jurisdiccional que dicen ser el más esbelto y mejor conservado de toda Castilla
y detrás
Cuando mas
abstraídos estamos, el hijo de la propietaria nos reclama para cenar. Me toca
compartir mesa con dos matrimonios franceses jubilados que como yo han salido
desde su casa. Uno de ellos el 29 de marzo de Burdeos y el otro el 2 marzo de Nimes. Los demás del grupo, rodean a la suiza en otra mesa
y parecen querer rifársela, es la juventud personificada.
Concluida la cena
continuamos la tertulia en la terraza al aire libre. Da pena irse a la cama
pues hace una noche espléndida. Pero todo tiene un final y lamentablemente
llega la hora de retirarse.
Ya en la cama, pienso
en la emocionante etapa que he tenido la suerte de vivir. Desde la casual
recuperación de mi bordón después de varias jornadas, hasta el ambiente de
camaradería demostrado en el Albergue. El Camino va cuajando en mi interior.
Buenas noches y hasta
mañana.
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