
Alto de San Roque
35ª Jornada
Lunes-Martes, 2-3 de mayo
de 2005
O Cebreiro-Triacastela-Sarria
Parcial
Remedios, una gran señora
Hoy no hay prisa en levantarse. Me debo un buen
descanso. Hoy tengo que emplearme a fondo en el pronunciado descenso a Triacastela y ya sabemos que la tendinitis y las bajadas no suelen hacer muy buenas migas,
ya veremos como me las arreglo. Desde ahora soy consciente que de sufrir no me
va a librar nadie.
Soy de los últimos en abandonar el albergue. El
bueno de Germán se despide de mí, dice que va a marchar en compañía de las
burgalesas. Quieren llegar a Sarria. Demasiados kilómetros se me antojan. Al fin
y al cabo, cada cual hace su Camino. Buen Camino peregrino!!
En el bar donde desayuno
encuentro a Igor el dandy
con la más joven de las burgalesas. No sé de donde vendrá porque en el albergue
no ha pasado la noche y dinero no parece sobrarle para ir de hostal.
Me decido por el sendero que sale de la parte
trasera del albergue y que dicen atraviesa un bonito bosquecillo. Parta tratar
de olvidar mi dolor, no hay nada mejor que verse rodeado de un bonito paisaje.
Aunque ha dejado de llover, el aspecto del cielo no me gusta nada, presagia
agua, viento y frío. Empleo todas las artimañas habidas y por haber para que el
dolor no mine mi mente Voy andando con dificultad pero por lo menos
ando.
Una vez pasado el bosquecillo, el sendero confluye
con una pista que en fuerte descenso sale a la carretera a la altura de Liñares. Otros peregrinos acompañan mis cortos pasos y enseguida
me van dejando atrás. Inicio por carretera la subida al Alto de San Roque.
Advierto que me cuesta menos subir que bajar. En el espectacular monumento
al peregrino del Alto de San Roque, unos bicigrinos con raros atuendos se
encuentran atareados haciéndose fotos. Para fotos estoy yo!!. Sigo por la carretera. Tal como me encuentro creo que es
lo más aconsejable.
Dejando atrás Hospital de
Con mayor facilidad de la esperada alcanzo el Alto
del Poio entrando en el Bar
de
En unos minutos, el bar
se llena de peregrinos buscando el calor y algo caliente para entonar el cuerpo.
Ahí está también el “dandy” Igor “pegándose” unos “lingotazos” de licor. Llegan en tropel
unos portugueses y poco después unos madrileños. Descanso con placer. Remedios
me aconseja que si deseo continuar lo haga por la carretera. Después de
agradecerle fervientemente sus atenciones, llega la hora de la despedida. Muchas
gracias por todo y hasta la próxima querida Remedios!!
![]() |
|
Ermita
al paso de Biduedo
|
Hago caso a Remedios y continúo por la carretera
que no lleva mucho tráfico. De momento mi pierna ha notado el descanso pero
solo se trata de un espejismo porque enseguida comienza a dolerme de verdad.
El viento viene helado y de un momento a otro es posible que caiga algún chaparrón.
Mi forma de caminar debe ser un poema. Paso con mucha dificultad el poblado
de Fonfría y llegando a Biduedo
estoy para ir en camilla. Es cuando comienzo a pensar en algo porque de la
forma que voy no llegaré ni a Triacastela de la
que me separan unos
Durante el trayecto hablamos del Camino, de los
hospitaleros, de Alemania… Le pido que si me puede dejar en Sarria se lo
agradecería, pues allí sé que existe un buen Centro de Salud. Pronto atravesamos
Triacastela. Otro año será. Pasamos por los hermosos
parajes que rodean el Monasterio de Samos y enseguida
llegamos a Sarria dejándome en el mismo Centro de Salud a la entrada de la
localidad. No sé como agradecerles las molestias que les habré causado. No se
preocupe-me responde el hospitalero-estamos para ayudar, hoy por ti y mañana por
mí, cuídese y que no sea nada grave. Buen Camino hospitalero!! Y gracias por todo.
Me acerco al mostrador de recepción del Centro
donde una lugareña se encuentra
discutiendo a grito “pelado” con la auxiliar. –Sois ciento y la madre
¿quién me atiende?-.Necesito una aspirina- -No puedo dársela-le contesta la
auxiliar con el miedo metido en el cuerpo -.-No os paséis de listas,
eh?-continúa increpando. Inmediatamente la envían al médico. No parece estar muy
bien de la cabeza. A mí también me envían directamente al doctor pero por
razones bien diferentes. Anti-inflamatorio, pomada y
sobre todo descanso –me prescribe. Y acuérdese que en Galicia existe un servicio
de ayuda al peregrino llamando al 062. Efectivamente en algún sitio lo había
leído pero ni me acordaba. Voy a tomarme por lo menos, un día de asueto a ver si
consigo recuperarme.
Se hace larga la travesía de Sarria hasta llegar a
Después de una buena siesta todavía me atrevo,
aunque despacito, a acercarme al NH Alfonso IX, un sitio tranquilo donde pasar
un rato agradable. Me tomo un té y cuando llega la hora la
cena.
Hoy más que nunca conviene retirarme pronto para
descansar a tope. A dormir. Mañana será otro día.
Duermo plácidamente. Hoy martes si que puedo
levantarme sin prisas. Tengo el día entero para descansar. Sin embargo no me
resisto a andar aunque sea con precaución. Por la calle Mayor encuentro al
alemán Stephano. Lleva la cara quemada por el sol y
sigue en zapatillas. Se dirige a Barbadelo. Le cuento
por encima mi problema. Nos deseamos mutuamente una rápida mejoría de la salud y
nos despedimos con el consabido Buen Camino!!
Sigo a rajatabla la medicación prescrita. Vuelvo a
comer al Mar del Plata. Me ha gustado. Y después de la siesta al NH. Me da la
impresión que el dolor va a menos. Ya veremos.
Y sin más novedades, hasta
mañana.
Trabadelo-O Cebreiro
Sarria-Portomarín
Inicio